A orillas del lago Zegrzyński se construyó la Casa Elemental, una vivienda unifamiliar diseñada como un espacio tranquilo e íntimo cerca de la naturaleza. Se trata de una respuesta contemporánea a la idea de la casa de veraneo, en la que la vida cotidiana se entrelaza con la realización de las pasiones de sus habitantes. La arquitectura se ha subordinado a actividades sencillas: cocinar, leer, coser y cuidar el jardín. Cada uno de estos elementos se ha convertido en parte de un concepto en el que la vida está marcada por la luz, las vistas y las diferentes horas del día.
El volumen de la casa se construyó a partir de tres figuras básicas: el triángulo, el círculo y el cuadrado. Este recurso deliberado le dio a la arquitectura claridad y ligereza, evocando asociaciones con un sencillo juguete de la infancia. El detalle expresivo del remate anguloso del alero y el techo simétrico refuerzan el carácter gráfico de la silueta. La simetría de la composición se ve acentuada por dos fachadas más cortas con grandes ventanas redondas ubicadas en los muros a dos aguas; este es un elemento que define tanto la expresión exterior del edificio como la forma en que se enmarcan las vistas en el interior.
Volumen monolítico
La «piel» exterior de la casa está hecha de ladrillo gris a juego con el color del techo. Gracias a esto, el volumen se percibe como una forma uniforme y monolítica, cuya frialdad se equilibra con los detalles de madera. La más importante de ellas es la fachada occidental: el lugar donde la masa de ladrillo se eleva, dejando al descubierto una terraza de madera. Se trata de una referencia contemporánea a las tradicionales casas de veraneo, un espacio semiabierto que constituye una prolongación natural de la zona de estar. En el mirador acristalado se ubicaron la cocina y una mesa de trabajo, que sirve como lugar de trabajo y para desarrollar las pasiones cotidianas de los propietarios.

Luz y vistas
La planta de la casa se basa en dos ejes visuales principales: norte-sur y este-oeste. Desde la entrada, la vista se dirige hacia el jardín gracias al gran acristalamiento del salón. La parte central de la casa la constituye un espacio diurno de dos plantas que abarca el salón y el comedor. El interior de gran altura se ilumina con claraboyas alargadas en el techo, que cambian la atmósfera de la casa al seguir el movimiento del sol. Una abertura adicional en el techo sobre la escalera refuerza la sensación de amplitud y crea una conexión visual entre los pisos.
Las grandes ventanas redondas situadas a ambos lados de la casa no solo definen las fachadas, sino que también enmarcan en el interior las vistas del paisaje circundante. Gracias a ellas, el espacio vive en un diálogo constante con la naturaleza: cambia con la hora del día, el clima y la estación.
Un espacio expresivo
La Casa Elementar combina la simplicidad de la forma con la calidez de la vida cotidiana. La arquitectura contemporánea se une aquí con la atmósfera de un refugio vacacional, creando un espacio a la vez expresivo e íntimo. Es una casa que ofrece tranquilidad, cercanía a la naturaleza y el confort que resultan de soluciones bien pensadas. A orillas del embalse de Zegrze ha surgido un lugar que permite a sus habitantes vivir al ritmo de su propio día, rodeados de luz, vegetación y placeres sencillos y cotidianos.
proyecto: YUMI Architekci (Marta Szadokierska, Dorota Wilczyńska)
fotografías: Piotr Krajewski
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