Casa familiar cerca de Varsovia. Tiene 135 m².

No muy lejos de Varsovia hay una casa cuyo interior se aleja deliberadamente del bullicio urbano y crea un remanso de paz para sus habitantes. El proyecto ha sido diseñado por Tatsiana Miatnikava, del estudio TADE HOME. La arquitecta se ha centrado en que los 135 m² de superficie se conviertan en una prolongación natural del paisaje circundante. Un lugar en el que los materiales, la luz y el color armonizan con el verdor que se ve por las ventanas.

La paleta de colores de la casa surge de lo que se ve por las ventanas: el verde del jardín, la cálida luz de la tarde, la profundidad de la madera oscura. Los colores son intensos, pero no llamativos. Su fuerza proviene de los materiales, su textura y la forma en que reaccionan a la luz. La chapa de madera con un dibujo marcado, la piedra con su estructura natural o los tonos complejos del verde crean la impresión de un interior que vive y cambia a lo largo del día.

El arte desempeña aquí un papel importante. Las esculturas y los cuadros no dominan el espacio, sino que refuerzan su ambiente, resaltando la densidad y la calidez de la composición. En lugar de contrastes, aparece una sensación de coherencia. El diseño apuesta por la armonía, que da la impresión de sumergirse en el material y el color.

Espacio para vivir

La casa se diseñó pensando en la familia, por lo que la funcionalidad se convirtió en uno de los objetivos clave. Las zonas comunes se funden entre sí, lo que favorece la convivencia. La parte privada sigue siendo íntima, lo que permite a los habitantes de la casa relajarse y descansar.

Tatsiana Miatnikava

En el salón, el punto central es el sofá MAXXO de la marca nobonobo, que crea una base suave y cómoda para pasar tiempo juntos. Le acompaña el sillón Ronin de Noti, diseñado por Piotr Kuchciński, cuya forma orgánica encaja bien con el carácter natural del interior. En el comedor, llama la atención la mesa Zenith de Ramaro, combinada con las sillas LUV de Górna Półka, diseñadas por Zuzanna Muszalska.

Parte privada

En el dormitorio destaca la cama Luna de Rafek Meble, con una estética tranquila y suave que favorece el descanso. En el estudio, por su parte, aparece el sofá Organik de la misma marca, cuya forma y materiales potencian la sensación de un espacio natural y acogedor.

El diseño de TADE HOME crea un espacio que no finge, no decora a la fuerza y no busca el efecto. Su fuerza reside en la coherencia: en los materiales de textura expresiva, en los colores tomados del entorno, en la armonía entre la función y el ambiente. Es una casa que no solo está cerca de la naturaleza, sino que, en cierto sentido, la prolonga, trasladando su tranquilidad y organicidad al interior.

Diseño: TADE HOME Tatsiana Miatnikava

Fotos: EgorPiaskovsky

Estilismo: OlgaKolos

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