Villa BW

Casa junto al mar. El edificio está totalmente alicatado

Donde el paisaje ondulado de las dunas holandesas hace transición a la zona baja de los pólderes, ha surgido Villa BW. El edificio, diseñado por Mecanoo, llama la atención sobre todo por su forma irregular y una fachada revestida con revestimiento cerámico que alude en color a la naturaleza local. La casa se inscribe en el paisaje natural, y su interior se caracteriza por la austeridad y una fuerte relación con el entorno.

La villa tiene 308 metros cuadrados y cuatro plantas, dos de ellas subterráneas. Gracias a la pendiente natural del terreno, tanto la planta baja como los niveles inferiores están en contacto directo con el paisaje circundante. En el lado sureste, el vínculo con el jardín ligeramente inclinado se ha reforzado con la introducción de dos espacios abiertos protegidos por muros cortina. El remate retorcido, por su parte, se creó combinando dos planos superpuestos. En el lado de las dunas, los arquitectos proyectaron un tejado a dos aguas, característico de los edificios circundantes. En cambio, en el lado del pólder, adopta una forma plana.

La fuerte relación del edificio con su entorno también queda patente en la fachada y la cubierta. Todo el edificio está acabado con un único material: revestimiento cerámico hecho a medida. Los tonos de la superficie acristalada se eligieron para armonizar con la naturaleza. Los cinco tonos de gris, verde y azul aluden al paisaje costero que cambia con las estaciones. La armonía de los colores utilizados hace que Villa BW se integre hábilmente en su entorno.

Villa BW

La selección de las proporciones de los colores individuales fue precedida de pruebas y estudios de los esmaltes. Las muestras se analizaron in situ, evaluando su color, textura y brillo con luz variable. Las tejas se colocaron verticalmente y las juntas también se mantuvieron en una sola línea en las vertientes del tejado. Los dibujos que presentan son únicos e irrepetibles, y los planos curvos crean superficies lisas y uniformes.

El interior de la casa es muy austero, incluso ascético. Se articula en torno a un núcleo central de madera. Las paredes acristaladas dejan entrar mucha luz natural, que llega hasta el sótano. El alojamiento consta de salón, comedor, cocina, sala de estar, dormitorio principal con baño, sauna, despacho y estudio de arte. Un elemento cerrado que recorre toda la altura de la casa alberga las bandas de comunicación y las instalaciones sanitarias. Además de la omnipresente madera, aquí predomina el terrazo. El espacio se complementa con vistas cuidadosamente enmarcadas de la naturaleza circundante, enmarcadas en madera como cuadros en movimiento.

Proyecto: Mecanoo
Fotografías: Ossip Architectuurfotografie

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