El departamento en un edificio de apartamentos, diseñado por Joanna Piórko del estudio Wrażenia Przestrzenne, fue concebido como un espacio que madura junto con sus habitantes. Este interior se basa en materiales atemporales, una paleta de colores tranquilos y soluciones flexibles, gracias a las cuales puede adaptarse a las diferentes etapas de la vida de los habitantes.
El diseño se basa en la combinación de madera de nogal cálida con un azul apagado. Este dúo crea una base elegante y serena, que se ve animada por acentos anaranjados: estos aportan energía, pero no dominan el conjunto. El resultado es un interior armonioso, pero no por ello carente de carácter, listo para futuras modificaciones.
Nogal, azul y naranja
Joanna Piórko eligió materiales que armonizan de manera natural con la estructura histórica del edificio. La madera de nogal le da calidez al espacio, mientras que el azul apagado aporta suavidad y orden visual. Los detalles en naranja (desde pequeños accesorios hasta elementos de iluminación) constituyen un recurso bien pensado que le da frescura al interior. Gracias a ello, el departamento no resulta estático. Tiene el potencial de evolucionar junto con sus habitantes, manteniendo la coherencia y la elegancia.
Vintage e iconos del diseño
En la sala, el punto central es una mesa vintage restaurada, combinada con sillas Fameg de estilo retro. Es una elección que resalta el respeto por la historia del lugar y, al mismo tiempo, le da ligereza a la decoración. El conjunto se complementa con la iluminación de Louis Poulsen, un clásico del diseño mundial que aporta un toque sutil y atemporal. Los muebles y las lámparas contribuyen a crear la atmósfera del departamento, dejando espacio para los objetos personales de los habitantes.

Uno de los principios clave del proyecto fue la flexibilidad de la distribución funcional. En la sala se ha delimitado una zona adicional que puede servir como cuarto para niños, estudio privado o espacio para el trabajo creativo. Esta solución permite a los habitantes adaptar el espacio a sus necesidades actuales, sin necesidad de realizar cambios radicales. De esta manera, el interior se convierte en una herramienta que facilita la vida cotidiana.
Un proyecto a la medida
En todo el departamento se utilizaron muebles empotrados diseñados individualmente, que organizan el espacio y resaltan su carácter funcional. Los azulejos azules dispuestos en un patrón repetitivo crean una continuidad visual entre las habitaciones, reforzando la paleta de colores del proyecto. Gracias a ello, el departamento mantiene su coherencia, pero no impone un único modo de uso: brinda libertad a los habitantes tanto hoy como en el futuro.
El resultado del trabajo de Joanna Piórko es un interior que apoya la vida cotidiana en lugar de definirla. Es un departamento que crece junto con sus habitantes, conservando la elegancia, la funcionalidad y la apertura a los cambios.
diseño: Joanna Piórko / Wrażenia Przestrzenne www.wrazeniaprzestrzenne.com
fotografías: Hanna Połczyńska www.kroniki.studio
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