Con un estilo minimalista. El interior de una casa en Poznań

En Murawa, Poznań, se construyó una casa en la que la luz se convirtió en el principal elemento constitutivo del espacio. Ktura Architekci diseñó el interior de este edificio de tres pisos para una pareja joven con dos niños pequeños, enfocándose en la vida familiar cotidiana, la libertad de movimiento y la sensación de ligereza. Ya en la primera reunión con los clientes se escuchó una frase que se convirtió en el eje de todo el proyecto: «¡Nuestros hijos deben pasarla bien aquí!». Fue precisamente esta frase la que orientó todas las decisiones, desde el cambio de la distribución funcional hasta la selección de colores y detalles.

La zona de estar en la planta baja se diseñó para ser luminosa, abierta y lo más espaciosa posible. La arquitecta renunció deliberadamente a las soluciones originales del desarrollador, que preveían una cocina cerrada desde el lado de la entrada. Esa distribución hacía que el estrecho pasillo quedara oscuro y que el espacio pareciera angosto. El nuevo diseño abre la planta baja, la ilumina y hace que cada metro sea funcional: desde la entrada, pasando por la sala y el comedor, hasta la sala de juegos de los niños.

Luz, espacio y el cubo blanco de la cocina

La decisión clave del diseño fue cambiar la distribución funcional de la zona de estar. En lugar de una cocina oscura y cerrada, apareció un volumen blanco y luminoso —el cubo de la cocina— rodeado por todos lados e integrado con los muebles de la entrada y la sala. Esta medida permitió combinar varias funciones en un solo elemento coherente: la cocina se convirtió en el corazón de las actividades cotidianas y, al mismo tiempo, en un discreto espacio de almacenamiento para la zona de entrada.

Los muebles que unen el vestíbulo con la sala de estar y el cubo blanco de la cocina albergan el espacio de almacenamiento para toda la planta baja. En la estrecha entrada se logró «encajar» tantas funciones como fue posible, sin restar espacio para respirar. Los armarios, las repisas ocultas y los compartimentos de almacenamiento crean el telón de fondo para la vida de los habitantes de la casa y, al mismo tiempo, ordenan la vista desde el umbral. Gracias a esto, la primera impresión al entrar a la casa es de luminosidad y orden, y no una sucesión de puertas y frentes de armarios.

Inclinaciones deportivas

En el interior aparecen característicos ángulos oblicuos que no son un recurso al azar. Se trata de un detalle diseñado a conciencia que conecta las zonas de la casa: pasajes deportivos y dinámicos, que se adaptan perfectamente a la energía de los habitantes. Los ángulos oblicuos guían la mirada, resaltan las direcciones de movimiento y le dan ligereza al espacio. Introducen una dinámica sutil que hace que la planta baja no sea solo un conjunto de paredes rectas, sino una estructura viva que reacciona ante quienes la habitan.

En la sala, el punto clave resultó ser el televisor —o, más bien, el hecho de que su papel se haya limitado a propósito—. Los propietarios insistieron en que la pantalla no debe dominar el espacio, sino ser un elemento que se pueda mover, ocultar o subordinar a otras actividades. «Cuando el televisor se me queda en el camino… ¡Lo muevo a donde quiera!» —esta frase se convirtió en el principio rector del diseño del salón.

Gracias a este enfoque, se logró elegir la mejor distribución funcional posible: la sala es un lugar para reunirse, conversar, jugar con los niños y, solo en segundo lugar, un espacio para ver películas. Los muebles se colocaron de manera que fomenten las interacciones, en lugar de centrar la atención en un solo punto. Los sofás, las mesitas y la iluminación crean un escenario flexible para la vida cotidiana, que se puede reorganizar fácilmente según las necesidades, desde una tarde en familia hasta una noche con amigos.

Paleta de colores: verde, violeta y azul

Este proyecto también presenta una combinación de colores consciente y poco convencional. En la entrevista inicial con los clientes, la arquitecta hizo una pregunta sencilla: «¿Qué color te gusta?». La respuesta resultó ser muy concreta: verde, violeta y azul. Se trata de una paleta audaz que requirió un equilibrio preciso, pero que rápidamente se ganó el favor tanto de la diseñadora como de los futuros habitantes.

La selección de colores no fue solo una cuestión de intuición. Durante la ejecución, el reto fue reunir todas las muestras de colores y materiales de esta paleta. Había que encontrar tonos que armonizaran bien entre sí bajo la luz natural, que no compitieran con el blanco del cubículo de la cocina y que no abrumaran los espacios relativamente estrechos. Los tonos verdes aparecen en los detalles de la tapicería y los accesorios, los violetas en ciertos elementos del mobiliario, y los tonos azules aportan tranquilidad y profundidad.

La chapa como detalle

El detalle más exigente y, al mismo tiempo, el favorito de toda la casa es la chapa perforada con recubrimiento en polvo en RAL 9003 —el tono favorito de la diseñadora—. Este elemento cumple varias funciones a la vez. Forma una barandilla que es visualmente ligera y, al mismo tiempo, segura. En la zona de entrada se convierte en un estante oculto para zapatos, discretamente integrado en el mobiliario. Además, funciona como cubierta para la ventilación del cubo blanco de la cocina, ordenando los elementos técnicos y dándoles una forma elegante.

La chapa perforada es un ejemplo de cómo un detalle puede unir las diferentes partes de la casa. Su patrón repetitivo filtra la luz, crea sombras sutiles y le da al interior un carácter ligeramente industrial, que armoniza bien con la función moderna y familiar del espacio. Es un elemento que a la arquitecta le gusta contemplar y cuya textura le gusta tocar: la firma material del proyecto, visible tanto en la zona de entrada como en las inmediaciones de la cocina.

La casa en Murawa, Poznań, es una historia sobre la luz, la funcionalidad y las decisiones audaces en cuanto a colores, pero sobre todo sobre la familia. El proyecto de Ktura Architekci muestra cómo un cambio consciente en la distribución, una comunicación bien pensada entre las zonas y detalles cuidadosamente elaborados pueden traducirse en el confort cotidiano de los habitantes.

proyecto: Ktura Architekci https://kturaarchitekci.pl/

fotografías: Przemysław Turlej

Lee también: Poznań | Casa unifamiliar | Interiores | Minimalismo | whiteMAD en Instagram