CopenHill, en Copenhague, ha transformado por completo la forma en que se percibe la arquitectura industrial. El edificio, diseñado por el estudio BIG (Bjarke Ingels Group), funciona como una moderna planta de incineración de residuos y, al mismo tiempo, ofrece a los habitantes una pista de esquí, un muro de escalada y amplias áreas de recreación. El proyecto se completó en 2019 y, desde entonces, se ha situado a la vanguardia de las obras más innovadoras de la arquitectura contemporánea.
Planta de energía con pista de esquí en el techo
El equipo de Bjarke Ingels decidió instalar una pista de esquí para todo el año en el techo de la planta que transforma los residuos en energía. El proyecto se inició en 2011 como la iniciativa ambiental más grande en la historia de Dinamarca. CopenHill, también conocido como Amager Bakke y ARC (Amager Resource Center), suministra electricidad a unos 550 mil habitantes y calefacción a la red a 140 mil hogares. El proyecto ganó tres prestigiosos premios Architizer A Awards en 2020, incluyendo dos premios por las fotografías de Aldo Amoretti Photography.
CopenHill en Copenhague
La forma del edificio se deriva de la disposición de las calderas, las turbinas, los filtros y el resto de equipos relacionados con la tecnología de la instalación. El techo inclinado se aprovechó para crear una pista de esquí de aproximadamente 500 metros cubierta con un revestimiento sintético Neveplast, gracias al cual los esquiadores pueden disfrutarla durante todo el año. La fachada de doble capa está formada por módulos de aluminio que recuerdan a ladrillos y por acristalamientos que permiten la entrada de luz al interior. El proyecto se perfeccionó mediante análisis computacionales e investigaciones realizadas en colaboración con la HSLU, lo que permitió optimizar los parámetros técnicos de la fachada.

Ocio sobre una instalación industrial
En el techo de CopenHill hay pistas de esquí, un sendero para caminatas, terrazas con vista panorámica, un parque de freestyle, un remonte, un alquiler de equipo y una cafetería. En la fachada, por su parte, se construyó un muro de escalada de 85 metros, considerado la estructura más alta de este tipo en el mundo. La planta procesa alrededor de 440 mil toneladas de residuos al año, produciendo energía suficiente para abastecer y calentar aproximadamente 150 mil hogares. Sus fachadas también tienen una función adicional: fueron diseñadas pensando en la vegetación y en los hábitats para aves e insectos.
CopenHill: una nueva visión de la arquitectura
CopenHill se inauguró en octubre de 2019 como parte de un programa destinado a que Copenhague alcance la neutralidad climática. Bjarke Ingels destaca que la arquitectura puede mejorar la calidad de vida y que las acciones ecológicas no tienen por qué implicar sacrificios. El proyecto se ha convertido en un símbolo de su idea de «sostenibilidad hedonista» y en un ejemplo de que la infraestructura puede, al mismo tiempo, suministrar energía y crear un espacio público atractivo para los habitantes.
diseño: BIG – Bjarke Ingels Group
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