Este departamento en el barrio de Sant Gervasi, en Barcelona, se diseñó pensando en una familia joven y sus hábitos cotidianos. El proyecto, obra de Skye Maunsell Studio, se alejó de la típica distribución en habitaciones cerradas para dar paso a un espacio abierto. En una superficie de 175 m², la arquitecta creó un interior flexible en el que se pueden modificar libremente los límites entre las distintas zonas.
El trabajo comenzó con un análisis del estilo de vida de los futuros habitantes. Fueron precisamente sus necesidades las que se convirtieron en la base de la nueva distribución funcional. Las distintas partes del departamento se dispusieron como piezas de un rompecabezas, renunciando al modelo clásico de habitaciones separadas por paredes fijas. En su lugar, aparecieron divisiones de madera que cumplen una doble función. Delimitan las distintas zonas y, al mismo tiempo, albergan armarios y muebles empotrados, dando la impresión de una superficie continua de madera que recorre todo el interior.
La división del departamento se logra mediante grandes puertas corredizas. Gracias a ellas, se puede aumentar o reducir rápidamente la superficie de las habitaciones, adaptando el grado de privacidad a las necesidades del momento. Un elemento igualmente importante de la composición de Skye Maunsell son los tejidos. Una cortina curvada aporta suavidad y dinamismo, creando una capa textil que recorre las distintas zonas del departamento.

La paleta de materiales, hábilmente seleccionada, es la que determina el ambiente único del interior. Junto a la madera de abedul, se han incorporado acero inoxidable, vidrio, superficies lacadas, paredes blancas y telas naturales. La decoración se complementa con azulejos mediterráneos, con los que se revistieron los pisos de todo el departamento. El mismo diseño se utilizó también en la terraza. Los azulejos se fabricaron por encargo en un cálido color amarillo.
Para este interior también se diseñaron muebles a medida. Su forma hace referencia a los materiales y motivos utilizados, por lo que el mobiliario se convierte en una prolongación visual del proyecto. Todos estos elementos bien pensados crean un concepto con una atmósfera concreta, donde la funcionalidad va de la mano de las emociones y la comodidad.
Sobre el estudio:
Skye Maunsell Studio, con sede en Barcelona, realiza proyectos residenciales, comerciales y de diseño. El estudio apuesta por la funcionalidad, la elegancia y la simplicidad, inspirándose en la naturaleza y el arte. En algunos conceptos seleccionados, el estudio colabora con la diseñadora industrial Jordi Veciana, desarrollando ideas gracias al intercambio de conocimientos entre diferentes disciplinas.
proyecto: Skye Maunsell y Jordi Veciana
fotografías: Salva López
Lea también: Minimalismo|Interiores | Barcelona|Detalle|España|whiteMAD en Instagram
[galería enlace=»ninguno» columnas=»1″ tamaño=»completo» ids=»399877,399865,399876,399870,399874,399872,399867,399868,399873,399871,399875,399866,399864″]
tema: El departamento de una familia joven en Barcelona. Un oasis de funcionalidad


