En el centro de Breslavia, en la calle Gajowa, se esconde un piso que hasta hace poco se parecía más a una obra en construcción que a una futura vivienda. Hoy, tras una profunda metamorfosis diseñada por Agata Pierożyńska, del estudio Habitat Wnętrza, se ha convertido en un ejemplo de cómo la audacia en el diseño y la coherencia pueden transformar incluso los espacios más exigentes.
El inversor supo desde el principio que la ubicación era un factor inestimable. La proximidad de la estación, las excelentes comunicaciones urbanas y la posibilidad de vivir en el centro de la ciudad fueron factores decisivos a la hora de elegir la propiedad. Al mismo tiempo, la primera inspección reveló la magnitud del reto. El yeso se desprendía a trozos, las instalaciones estaban en pésimo estado y los suelos conservaban menos madera de la que cabría esperar. Agata Pierożyńska recuerda que desde el principio quedó claro que les esperaba una lucha larga y desigual. La reforma de un edificio antiguo siempre pone a prueba la paciencia, pero también ofrece la oportunidad de obtener una gran satisfacción, y esta historia lo confirma a la perfección.
El inversor era consciente desde el principio de la magnitud del trabajo y de la necesidad de armarse de paciencia. Yo me mantuve a su lado en esta difícil batalla, dice la arquitecta.
Una etapa clave del trabajo fue el análisis de la función de la vivienda, cuya distribución estaba determinada por un largo pasillo y un vestíbulo poco iluminado. Históricamente, las habitaciones estaban conectadas por un par de puertas correderas empotradas en la pared, un elemento único, pero difícil de conservar en la distribución original. La cocina, el baño y el dormitorio requerían una división clara, pero al mismo tiempo el inversor quería conservar esta característica parte de la carpintería antigua.

La solución fue un cubo de color cobalto, una estructura expresiva y moderna en la que se ocultó el cuarto de baño con ducha. Este ordena el espacio, separando sutilmente la zona de la cocina de la del dormitorio. Gracias a esta medida, se pudieron conservar y restaurar las puertas correderas originales, cuya renovación corrió a cargo del propio propietario. Hoy en día, no solo impresionan por sus detalles, sino que también cumplen una función práctica, ya que permiten separar la cocina del salón cuando es necesario.

En la zona de estar se ha creado una amplia zona de café, un guiño a la pasión del inversor por el café. El vestíbulo, hasta ahora considerado un espacio de paso, ha adquirido un nuevo carácter gracias a un armario espacioso y a una mesa situada en el centro, que resalta la simetría del interior. En todo el apartamento se ha conservado la carpintería de madera, que hoy en día combina a la perfección con las formas modernas y la atrevida paleta de colores.
Pasear por este apartamento es como emprender un pequeño y apasionante viaje. Los espacios se van descubriendo poco a poco, siguiendo el sentido de las agujas del reloj. Los elementos clásicos se combinan aquí con el estilo Memphis y la estética mid-century modern. Los colores intensos no dominan, sino que crean una composición armoniosa y llena de energía. Es un interior que no solo llama la atención, sino que también cuenta una historia: la de la determinación, el respeto por la arquitectura existente y el valor de darle una dimensión completamente nueva.
Diseño: Agata Pierożyńska HabitatWnętrza
Fotos: ZasobyStudio
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