fot. Google Earth

Kazajistán está reconstruyendo el lago Aral. El nivel del agua ha aumentado allí un 42 %.

Kazajistán está reconstruyendo el lago Aral. En los últimos 20 años, se ha observado una mejora significativa de las condiciones hidrológicas en la parte norte del lago. Según datos oficiales, el nivel del agua ha aumentado allí un 42 % con respecto al nivel más bajo registrado, y la salinidad ha disminuido un 75 %. Gracias a ello, están regresando al embalse especies de peces y se está reactivando la pesca. Sin embargo, el proceso de reconstrucción solo afecta a la parte del lago situada en Kazajistán.

El lago Aral: el camino hacia la catástrofe ecológica

A mediados del siglo XX, el lago Aral era el cuarto lago más grande del mundo. Alimentado por las aguas del Amu Daria y el Syr Daria, ríos que nacen en las montañas de Asia Central, durante siglos determinó las condiciones de vida en la región. La situación cambió drásticamente en los años 60, cuando las autoridades de la Unión Soviética desviaron una parte significativa de las aguas de ambos ríos para regar extensas plantaciones de algodón. El caudal del lago se redujo drásticamente, lo que inició un proceso de encajonamiento. Como resultado de una gestión inadecuada, el embalse perdió alrededor del 90 % de su volumen original y se dividió en cuatro cuencas separadas con un alto grado de salinidad. La parte sur, situada en Uzbekistán, desapareció casi por completo, dejando tras de sí el salino desierto de Aralkum. El declive de la pesca y el deterioro de las condiciones sanitarias de los habitantes se convirtieron en el símbolo de una de las mayores catástrofes medioambientales del siglo XX.

Goletas cerca del fuerte Kosaral en otoño de 1848 en un cuadro de Taras Shevchenko. Foto: Museo Nacional Taras Shevchenko

La presa de Kokaral y la cooperación regional

El punto de inflexión se produjo en 2005, cuando Kazajistán terminó la construcción de la presa de Kokaral, que separó el lago Aral septentrional de la parte meridional. La estructura detuvo la salida de agua y permitió que su nivel se elevara gradualmente en la cuenca septentrional. También fue muy importante el acuerdo alcanzado por los ministros responsables de la gestión del agua de Uzbekistán, Tayikistán, Kirguistán y Kazajistán, que regulaba el reparto de los caudales fluviales. En 20 años, la superficie del lago norte ha aumentado un 36 % y su volumen casi se ha duplicado. Los datos del Banco Mundial indican que el nivel del agua es actualmente un 50 % más alto que en el período de mayor retroceso. Desde 2023, se han desviado al lago unos 5000 millones de metros cúbicos de agua, lo que ha aumentado sus recursos hasta los 24 100 millones de metros cúbicos.

El lago Aral: nueva política hídrica y efectos

En respuesta a los crecientes problemas de escasez de agua en Asia Central, agravados por el cambio climático, en 2023 se creó en Kazajistán un ministerio responsable de los recursos hídricos y el riego. También se adoptaron nuevas regulaciones sobre el uso del agua, que mejoraron la situación en la cuenca del Syr Darya. El ministro Nurzhan Nurzhigitov informó de que los índices de crecimiento del volumen de agua se alcanzaron más rápido de lo previsto inicialmente. Paralelamente, se están llevando a cabo análisis sobre medidas adicionales, entre ellas la elevación de dos metros de la presa de Kokaral y la construcción de instalaciones hidrotécnicas para estabilizar el nivel de los sistemas lacustres cercanos. El Banco Mundial proporciona apoyo financiero para estos estudios. Las medidas tienen por objeto mejorar la calidad del agua, reducir la elevación de sedimentos salinos del lecho expuesto y fortalecer la economía local.

Jezioro Aralskie
Presa de Kokaral. Foto: Sentinel, vía Wikimedia Commons

El regreso de los peces y la reconstrucción de la economía de la región

Los resultados de estas medidas también son visibles en el medio ambiente. En el curso inferior del Syr Daria han reaparecido 20 especies de peces que antes habían desaparecido. Actualmente hay 10 plantas de procesamiento de pescado en la región, cuatro de las cuales cuentan con certificados que les permiten exportar a los países de la Unión Europea. Cada año se envían al extranjero entre 4000 y 5000 toneladas de pescado del lago Aral y de los 160 lagos de la provincia de Kyzylorda, entre otros destinos, a países de la UE, China y Rusia. Sin embargo, esta mejora tan alentadora solo afecta a la parte norte de la cuenca. La cuenca sur, en Uzbekistán, se mantiene al borde de la desaparición, la parte occidental ha dejado de existir prácticamente y la oriental se secó por completo en 2014. Ambos países están llevando a cabo una reforestación del lecho descubierto para limitar la propagación de polvos salinos tóxicos.

El lago Aral y su futuro

A pesar de estos cambios indudablemente positivos, la situación sigue siendo frágil. En los últimos años, el Syr Darya ha experimentado períodos de bajos niveles de agua, lo que afecta directamente al nivel del lago. Es fundamental el estado de los glaciares de las montañas de Tienshan y Pamir, de donde provienen las aguas que alimentan el Amu-daria y el Syr-daria. Su rápido deshielo como consecuencia del calentamiento global podría reducir en el futuro el caudal a un nivel insuficiente para mantener el embalse reconstruido.

foto: Adam Harangozó, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons

El lago Aral: la tragedia de muchos países

La trágica historia del mar de Aral es un ejemplo emblemático de las consecuencias de la intervención excesiva del ser humano en los sistemas fluviales. Las medidas actuales de Kazajistán indican que, con una política hídrica coherente y la cooperación regional, es posible una regeneración parcial de esta masa de agua degradada, pero su sostenibilidad depende de factores climáticos y de las decisiones económicas que se tomen en toda la región.

Fuente: euronews.com, astanatimes.com

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El lago Aral a mediados del siglo XIX y en la actualidad. Fuente: Dibujo: A. Petermann – «Journal of the Royal Geographical Society», Londres 1853 y Google Earth

La cuenca en 1985 y 2026. Fuente: NASA y Google Earth