El futuro del Intraco de Varsovia sigue sin resolverse. Después de que el propietario obtuviera a principios de este año el permiso de demolición, parecía que el destino de uno de los rascacielos emblemáticos de la capital estaba sellado. ¡Pero resulta que no del todo! Una serie de decisiones sucesivas emitidas por la administración llevó a que se reiniciara el proceso, y los trabajos de demolición se suspendieron.
El derribo de Intraco ha generado oposición
El conflicto en torno a Intraco se ha convertido en una de las controversias más sonadas sobre la arquitectura del modernismo de posguerra en Polonia. Polski Holding Nieruchomości sostiene desde hace años que este edificio de oficinas de más de 50 años no cumple con los requisitos técnicos y económicos actuales. El inversionista señala las instalaciones obsoletas, los problemas para adaptar el edificio a las normas actuales contra incendios y de eficiencia energética, así como los altos costos de una posible remodelación. En respuesta a estos argumentos, arquitectos, historiadores del arte, activistas y residentes de Muranów subrayan que Intraco es un símbolo importante del desarrollo de Varsovia en los años 70 y un valioso monumento del modernismo, que forma parte inseparable del panorama de la capital. Tras su inauguración en 1975, fue el edificio de oficinas más alto de la ciudad y uno de los edificios más avanzados tecnológicamente del país. En su opinión, este patrimonio debe protegerse, no demolerse.
Solicitud de inscripción en el registro de monumentos
El 7 de enero de 2026 marcó un punto de inflexión en toda la controversia, cuando la Asociación «Defensores de los Monumentos de Varsovia», actuando en nombre de los habitantes de Muranów, presentó ante el Conservador Provincial de Monumentos de Mazovia una solicitud para inscribir el Intraco en el registro de monumentos históricos. Los autores del documento argumentaron que el rascacielos tiene un valor arquitectónico y urbanístico excepcional y que, desde hace décadas, es un elemento importante del panorama de la ciudad. También señalaron que rascacielos similares de esa época en muchos países han sido objeto de modernizaciones profundas y siguen en funcionamiento, como es el caso de la Torre John Hancock en Boston. A pesar de estos argumentos, en marzo el conservador rechazó la inscripción, al considerar que las remodelaciones anteriores, sobre todo el cambio de la fachada en los años 90, le habían quitado al edificio una parte significativa de su autenticidad.

El Ministerio dio un giro al caso
Sin embargo, el proceso no terminó con la decisión negativa del conservador. Tras la apelación presentada por la asociación, el Ministerio de Cultura y Patrimonio Nacional se hizo cargo del caso. El ministerio revocó la decisión anterior, señalando una determinación incompleta de los hechos y pruebas insuficientes. Al mismo tiempo, no resolvió si Intraco debía incluirse en el registro de monumentos históricos. En cambio, ordenó que se repitiera el procedimiento, lo que cambió por completo la situación legal del edificio y reabrió el debate sobre su futuro.
¿Por qué se detuvo el derribo de Intraco?
La reapertura del proceso activó las disposiciones del artículo 10a de la Ley de Protección y Cuidado de los Monumentos Históricos. Hasta que se emita una decisión definitiva, no se permite realizar obras de construcción ni trabajos que alteren el aspecto o la estructura del edificio. En la práctica, esto significó detener las actividades de demolición relacionadas con la estructura del rascacielos. La PHN confirmó la suspensión de dichos trabajos, al tiempo que subrayó que la decisión del ministerio tiene un carácter exclusivamente procesal y no implica que Intraco esté bajo protección de conservación. Mientras tanto, los defensores de la conservación del edificio esperan que el nuevo proceso concluya con su inscripción en el registro de monumentos históricos. El resultado de este caso podría influir en futuras decisiones sobre otras valiosas obras arquitectónicas de los años 60 y 70, que también se enfrentan a la disyuntiva entre una costosa modernización o su demolición.
Un símbolo de la Varsovia de la posguerra y su sucesor
El Intraco se construyó entre 1973 y 1975 en Muranów, en la intersección de las calles Stawki y Andersa. El proyecto, diseñado por Peter Diebitsch, fue ejecutado por la empresa sueca BPA Byggproduktion AB. El rascacielos, de 138 metros de altura, fue durante un tiempo el edificio de oficinas más alto de Varsovia y se contaba entre los edificios más avanzados tecnológicamente del país. A lo largo de las décadas siguientes se le realizaron modernizaciones; sin embargo, según el propietario, estas no permitieron adaptar el edificio a los requisitos actuales en materia de seguridad, eficiencia energética y estándares de espacios de oficinas.
En el lugar donde se encuentra Intraco se construirá un nuevo edificio de oficinas diseñado por el estudio FS&P ARCUS, bajo la dirección de Mariusz Ścisły. El edificio tendrá 107 metros de altura y 23 pisos. El inversionista anuncia el uso de una fachada con paneles fotovoltaicos, sistemas de recuperación de energía, una amplia infraestructura para ciclistas y accesibilidad total para personas con movilidad reducida. El edificio cumplirá con los requisitos de la taxonomía ambiental de la Unión Europea y obtendrá las certificaciones más altas en materia de construcción sostenible, mientras que su forma hará referencia a la silueta del histórico Intraco y del edificio de oficinas vecino, Intraco Prime. Según las declaraciones de PHN, la nueva torre entrará en funcionamiento en 2030.
Fuente: materiales del inversionista,propertydesign.pl
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