Nowa Huta a todo color: así es como mejor se puede describir la metamorfosis de este departamento de 87 m² en el barrio de Na Skarpie, diseñado por Maria Kosińska-Krupa, del estudio Huta Wnętrz. Los propietarios, Dominika y Paweł, sabían desde el principio que no querían un espacio neutro ni predecible. Apostaron por el color, el arte y las referencias conscientes al diseño vintage, creando un interior que cobra vida, inspira y sigue siendo funcional en el día a día.
La metamorfosis abarcó tanto la distribución funcional como el carácter de los interiores. La diseñadora se centró en dotar al departamento de coherencia, una mejor lógica de uso y una identidad distintiva basada en el color, la luz y los detalles que reflejan las necesidades cotidianas de los propietarios.
Remodelación en la antigua distribución
Uno de los cambios clave fue la eliminación del inodoro poco práctico, que ocupaba un espacio valioso en la zona de entrada. En su lugar se creó un amplio mueble de almacenamiento que oculta el lavadero tras sus frentes de espejo. Gracias a esto, el departamento ganó en orden y una distribución más racional.
El baño resultó ser un gran desafío, ya que requirió un cambio total de la ubicación de las conexiones. En edificios de esa época, este tipo de trabajos suelen ser impredecibles; sin embargo, finalmente se logró crear un espacio cómodo, moderno y funcionalmente perfeccionado.
El poder de los colores
Desde la entrada se nota que el departamento tiene un carácter definido. La combinación de colores en las paredes y las puertas ocultas hace referencia a los zócalos de estilo antiguo, pero con una interpretación fresca y contemporánea. A estos se suman los paneles de vidrio y los azulejos de colores en el piso, que iluminan esta parte del departamento y aportan ligereza.
Detrás de los paneles de vidrio se encuentra el estudio, un espacio de trabajo que permanece visualmente conectado con el resto del departamento. No está aislado, sino que constituye una prolongación natural de la zona de estar.

Una biblioteca a la mano
La parte central del departamento la forma la zona de estar abierta: una combinación de cocina, comedor y sala. Su elemento más importante es una estantería de casi 5 metros. Los libros son una parte esencial de la vida de los propietarios y, para Dominika, también una herramienta de trabajo, por lo que una estantería tan grande fue uno de los principios clave del proyecto.
Junto a la estantería se encuentra el comedor con una mesa redonda de roble, sillas vintage y la icónica lámpara diseñada por Louis Poulsen. Frente a ella se diseñó un rincón de ladrillo que aporta un fuerte acento y contrasta con la forma simple de la estantería. Lo acompaña una composición de cuadros, iluminación y formas geométricas en las paredes.
La cocina, aunque pequeña, llama la atención por la combinación de azul, tonos amarillos, madera y coral. Las encimeras de granito aportan elegancia, y los radiadores amarillos con calados semicirculares, junto con la ventana del mismo color, resaltan la luz natural, que en esta parte del departamento se mantiene durante mucho tiempo.

Baño y dormitorio
El baño es el espacio más gráfico del departamento. Los azulejos cobalto y blancos se extienden sin interrupción del piso a las paredes, creando un acento llamativo. Las demás superficies se han acabado en rosa empolvado y blanco, lo que ordena la composición y hace referencia a la cenefa del vestíbulo. El conjunto se complementa con un diseño gráfico en tonos cobalto y un lavabo de ladrillo, que une cromáticamente el baño con la zona de estar.
El dormitorio es la estancia más delicada en cuanto a la paleta de colores. Se concibió como un espacio para la tranquilidad y el descanso con un libro. Desde el principio, los propietarios planearon colaborar con una artista de Cracovia, quien creó un mural con yeso natural que combina armoniosamente todos los colores presentes en este interior. Lo complementa un mueble de 4 metros con fresados semicirculares y una iluminación original.
Maria Kosińska-Krupa destaca que tanto el diseño como la ejecución se desarrollaron con una eficiencia excepcional. Los inversionistas le otorgaron plena confianza, lo que permitió llevar el concepto a su fin sin concesiones. El resultado es un departamento que refleja al cien por ciento la visión original: colorido, consciente y pulido en cada detalle.
diseño: Maria Kosińska-Krupa – Huta Wnętrz
fotografías: Sylwia Rzenno – Fotografia Przestrzeni
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