Su interior fue diseñado por Agata Popieluch, que dirige el estudio de diseño Agata Popieluch Studio. El local está situado en un edificio de viviendas en el corazón del casco antiguo de Cracovia. Antes dominaba la estética de principios de siglo. La metamorfosis del piso hizo el lugar más acogedor y lleno de luz.
Imagínese un oasis privado de 52 m2 escondido en una histórica casa de vecinos de la calle Floriańska. Esta propiedad única, diseñada para alquileres de corta duración, permite a los huéspedes viajar en el tiempo: combina el patrimonio histórico con un atrevido diseño contemporáneo para crear un espacio en el que cada detalle cuenta su propia historia a la vez que proporciona comodidad.
Durante las obras, el equipo de renovación descubrió el antiguo suelo de parqué de madera oculto bajo los paneles. Aunque su estado era dudoso, se restauró minuciosamente, devolviéndole su antiguo esplendor. Este descubrimiento influyó en la posterior configuración del interior, al igual que la cocina de azulejos conservada en el salón, un auténtico testigo de épocas pasadas que se convirtió en el punto de partida natural de la nueva disposición.
El salón, un espacio de encuentro
El salón impresiona por su atrevida combinación de colores y formas poco evidentes. El techo rosa brillante aporta originalidad al interior, matizado por el blanco del estucado clásico, que acentúa la altura y la elegancia de la estancia. Los interruptores y enchufes de estilo retro evocan el ambiente de la Cracovia de entreguerras, mientras que numerosas lámparas de pared y una lámpara de techo de papel envuelven el espacio en una luz cálida y acogedora. En el centro de una de las paredes, reina una cocina de azulejos, antigua y a la vez tan viva en su relato de la vida cotidiana del pasado.

Dormitorios: luz e intimidad
La distribución del piso exigía una división inteligente de la zona de noche, por lo que se propuso una pared de cristal exuberante que permitiera la entrada de luz natural en ambos dormitorios. En el primero de ellos, las paredes están revestidas de un color mostaza intenso, que alude sutilmente al color de la cocina del salón. La cama, de un tono rosa claro, es la protagonista, un acertado eco del color del techo que da cohesión estilística al espacio. El segundo dormitorio irradia tranquilidad con sus delicados ribetes azul claro. Aquí, una cama tapizada en colores vibrantes y cojines estampados crean un ambiente glamuroso, perfecto para relajarse tras un día explorando la Ciudad de los Reyes.

Cocina y entrada: contraste y elegancia
En la cocina y el vestíbulo se optó por una atrevida yuxtaposición de paredes burdeos con frentes de armario en tono azul claro. Los marcos fresados de los armarios y las baldosas blancas de zellige aportan un toque chic clásico al interior, mientras que el patrón de terrazo blanco y negro del suelo añade un toque moderno. Los accesorios de cocina, atrevidos y contrastados, acentúan sutilmente el carácter de diseño del espacio, haciendo que cocinar sea un placer.
Así era el piso ANTES de la reforma:

Baño con detalles
El cuarto de baño se ha dispuesto con la misma atención al detalle. Los frentes de madera de los muebles armonizan con los azulejos blancos de zellige, mientras que las paredes azul claro y los grifos de oro cepillado aportan una elegante calidez al interior. Los rombos geométricos del suelo, sutilmente inspirados en el dibujo de las baldosas de la cocina, concluyen la historia de un lugar donde la historia se encuentra con la modernidad. De este modo, el arquitecto ha escrito un capítulo en la historia del interior de Cracovia.
diseño: Agata Popieluch
fotografía: Anna Michalek
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