En uno de los bloques de Mokotów de los años 70 se creó un apartamento que muestra lo mucho que se puede lograr gracias a una reorganización bien pensada del espacio. Más de 50 m² necesitaban una renovación completa, desde las paredes divisorias deterioradas hasta la distribución funcional obsoleta. Para Karolina Jackowska, del estudio ONUKO, esto se convirtió en el punto de partida para crear un interior totalmente nuevo.
Los apartamentos en bloques antiguos tienen un gran potencial. La mayor parte de las posibilidades se obtienen eliminando las paredes divisorias, cambiando la función de las habitaciones y combinándolas. Lo mismo ocurrió con el apartamento en un bloque de Mokotów, en Varsovia.
La diseñadora propuso una distribución que abre la cocina al salón, elimina uno de los dos baños y amplía el otro para que quepan tanto la bañera como la ducha. En la parte privada se creó un cómodo dormitorio con amplios armarios empotrados y un pequeño despacho que permite trabajar cómodamente en casa.
Los propietarios querían un apartamento tranquilo, basado en materiales naturales y madera. Conociendo sus preferencias, la diseñadora también introdujo un acento repetitivo de color azul, presente en los muebles y los detalles, que añade carácter al interior sin dominarlo en exceso. El segundo motivo distintivo son los arcos de la zona de entrada, que aparecen en varias superficies: en forma de frentes de armarios, en el dibujo del suelo y en la pared visible desde la puerta. Esta solución ordena el espacio y le da un toque individual.

El mayor reto fue conciliar las necesidades de los futuros residentes con el espacio limitado. En el salón se renunció a la isla de cocina estándar, aunque cocinar es aquí una actividad cotidiana y muy apreciada. En su lugar, se creó una mesa hecha a medida que cumple una doble función: cuando se acerca a los armarios de la cocina, se convierte en una encimera adicional, y cuando se aleja, se transforma en un cómodo lugar de reunión. Es un elemento con el que la diseñadora está especialmente satisfecha, al igual que con la armoniosa combinación de blanco, madera y muebles azules.
Tras la metamorfosis, los propietarios obtuvieron un interior refinado, funcional y coherente. En un bloque de los años 70 se logró crear un apartamento contemporáneo, cómodo y adaptado al estilo de vida de los residentes, lo que demuestra que incluso un espacio pequeño puede convertirse en un hogar completo y confortable.
Diseño: Karolina JackowskaONUKO
Fotografías: Hanna PołczyńskaKroniki
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