En el pueblo checo de Čečelice, situado entre Mělník y Kostelec nad Labem, se ha erigido una nueva capilla en el cruce de antiguas carreteras. No es solo una estructura arquitectónica, sino también un símbolo de la memoria espiritual del lugar. Su creación es un recordatorio de la antigua capilla demolida en los años sesenta, y su forma recuerda tanto a las capillas tradicionales de la región como a las señales de piedra perdidas en el paisaje.
Menos es más
La nueva capilla no domina el espacio: es legible, deliberadamente sobria. Su forma sigue el trazado de la antigua carretera. El caparazón blanco minimalista y el interior de contornos suaves crean un lugar de concentración, no de exhibición. María no se muestra inmediatamente; hay que buscarla, profundizar, dejarse guiar por la luz y la sombra. El diseño ofrece a los visitantes tres puntos de vista de la estatua: la niña, la madre y la santa. Todas se encuentran en una composición, en una figura escondida «dentro», como una madre que abraza a su hijo. La intimidad de este gesto se ve acentuada por el hecho de que la estatua ha sido colocada en el interior; no se exhibe, sino que espera a que le den cuenta. Es una invitación a descubrirla.
La bóveda, de formas escultóricas, es de fibra de vidrio colocada sobre un formato especial de poliestireno, y el conjunto está rematado con molduras metálicas. El tejado del santuario está formado por losas de arenisca, firmemente asentadas sobre una subestructura de chapa metálica. El diseño, aunque basado en soluciones innovadoras, se mantuvo profundamente arraigado en los materiales y la historia locales; incluso la idea de utilizar fibra de vidrio remitía a antiguas tradiciones industriales de la cercana Neratovice.

El remate está formado por losas de arenisca colocadas sobre una subestructura de chapa metálica, lo que garantiza su estabilidad y longevidad. La estatua de la Virgen María se realizó con tecnología de impresión en 3D, no como un nuevo experimento artístico, sino como un modelo conscientemente elegido y probado que encaja con la tradición local. El conjunto es como una señal de tráfico de antes de la era del neón: sencillo, claro, despejado.
La comunidad construye
La herramienta más importante para esta realización fueron las manos de los vecinos. Fueron ellos quienes levantaron la capilla con un esfuerzo conjunto, convirtiendo el proyecto en una experiencia de cooperación vecinal y un gesto de reconexión. Los alrededores del lugar sólo se arreglaron parcialmente: el ayuntamiento tiene previsto restaurar el camino histórico, de modo que el paisaje cambiará con la ermita.
diseño: Ing. Martin Junek, Bc. Adam Cigler
colaboración: Ing. arch. Lucia Chotěborová
fotografía: Tomáš Slavík
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