Una visita al hotel Raffles Europejski Warsaw puede parecer un viaje en el tiempo. La arquitectura clásica del siglo XIX se fusiona aquí con el arte más destacado y el diseño moderno. Desde el momento en que se entra en el vestíbulo, se aprecia que el hotel no se construyó únicamente para garantizar a los huéspedes un buen descanso y comodidad. Cada detalle, por discreto que sea, de estos fascinantes interiores cuenta su propia historia extraordinaria. En Krakowskie Przedmieście 13, los arquitectos y embajadores de la marca Kontakt-Simon tuvieron la oportunidad de experimentarlo en primera persona, durante un encuentro que combinaba la inauguración del concurso internacional Living Places Simon Architecture con el descubrimiento de los espacios de una de las direcciones más elegantes de la capital.
Patrimonio y arquitectura contemporánea
La historia del Hotel Europejski, que antaño funcionaba aquí, se remonta al siglo XIX. Diseñado por Henryk Marconi e inaugurado en 1857, siempre fue un lugar de encuentro para la intelectualidad y los artistas de Varsovia. Por allí pasaron, por ejemplo, Józef Chełmoński o Stanisław Witkiewicz. Hoy, tras su rehabilitación, el hotel forma parte de la marca global Raffles Hotels & Resorts. Los impresionantes interiores fueron diseñados por uno de los estudios de arquitectura más importantes de Polonia, WWAA, junto con el actual director del Teatro Grande – Ópera Nacional, el arquitecto Borys Kudlička, y el equipo de APA Wojciechowski y Lázaro Rosa-Violán Studio. El estudio WWAA se hizo famoso, entre otras cosas, por el diseño del Pabellón de Polonia, que se presentó en Shanghái durante la Exposición Internacional de 2010. Por su parte, el estudio SUD Architectes fue el responsable del proyecto global de remodelación del edificio.
Inspiración en cada detalle
Los invitados de la empresa Kontakt-Simon comenzaron el día con una sesión matutina de yoga facial dirigida por Marta Sawicka. A continuación, participaron en una charla sobre la colaboración con los medios de comunicación dirigida por Olga Kisiel-Konopka, de OKK! PR; en una sesión de entrevistas ante la cámara con la periodista de TVN Katarzyna Jaroszyńska; y en un encuentro con WZ Studio, que mostró cómo la presencia en las redes sociales puede reforzar la narrativa del proyecto. La parte más esperada del día fue la visita guiada por el hotel, dirigida por Łukasz Godlewski, Art Collection Manager de Raffles.

En Raffles hay alrededor de 500 obras de arte de los siglos XX y XXI, lo que convierte a esta colección en una de las mayores colecciones privadas accesibles al público en Polonia. Las pinturas, fotografías, carteles, esculturas e instalaciones de muchos artistas destacados no son aquí solo un fondo decorativo, sino un componente consciente de la experiencia del espacio. La primera obra que llamó la atención fue la escultura de cristal de Dorota Buczkowska. Los embajadores de Kontakt-Simon también admiraron la forma de acero TAJDO de Oskar Zięta en el vestíbulo y la instalación lumínica «Granice» de Włodzimierz Jan Zakrzewski. El recorrido continuó con la obra de Leon Tarasewicz y Wilhelm Sasnal, y al atravesar los sucesivos pasillos, los arquitectos descubrieron detalles ocultos: el mosaico «El rapto de Europa» de Krystyna Kozłowska o la colección de porcelana y cristal de los años 60, los años 70 y 80, que evoca el espíritu de las décadas pasadas de Varsovia. Anda Rottenberg, comisaria y crítica de arte contemporáneo, y Barbara Piwowarska, experta en colecciones privadas, supervisaron la creación de esta colección. Las obras seleccionadas por ellas se integran en los espacios cotidianos del hotel y permiten sentir que el contacto con el arte acompaña a los huéspedes del hotel en su día a día.
Espacio de experiencias
Durante el recorrido, los arquitectos también tuvieron la oportunidad de visitar el Apartamento Real, es decir, la histórica Sala Pompeyana del antiguo Hotel Europeo, así como el íntimo Humidor, un salón de whisky y puros en el que la discreta elegancia creaba un ambiente ideal para conversar. Es precisamente este tipo de lujo, equilibrado y plenamente meditado, el que demostró por qué los huéspedes internacionales regresan con tanto gusto al Raffles.
Para los embajadores de la marca Kontakt-Simon, el encuentro se convirtió en una inspiración para reflexionar sobre el espacio y el detalle; elementos que tienen una enorme importancia en el trabajo de diseño. Esta experiencia demuestra que el lujo no se reduce solo a la forma material. Igualmente importante es la forma en que la arquitectura, el arte y las tecnologías modernas interactúan, creando un espacio que involucra todos los sentidos.
fotografías: R. Kaźmierczak (www.radoslawkazmierczak.com)
fuente: materiales de prensa
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