Una balaustrada ornamental de la calle Powązkowska de Varsovia, que data de un antiguo viaducto sobre la línea ferroviaria de circunvalación, ha sido objeto de una conservación integral y se ha reinstalado en el carril de la carretera. Las obras tenían por objeto devolverle su aspecto histórico y reparar los daños causados por una colisión vial ocurrida en 2023.
Daños y decisión de reparar
Los daños en la balaustrada se produjeron como consecuencia del impacto de un vehículo pesado que destruyó uno de los vanos del lado del paso de peatones. Como consecuencia del incidente, los elementos metálicos se deformaron y los postes de hormigón se astillaron parcialmente en los puntos de fijación. La inspección visual también reveló la presencia de corrosión, daños en la pintura, grietas y daños en los elementos decorativos. Inicialmente se había previsto una intervención limitada, pero el estado técnico de los vanos restantes indujo a las autoridades de Varsovia a llevar a cabo una renovación completa de toda la estructura. La balaustrada fue desmontada y transportada a un taller de conservación.

Balaustrada de la calle Powązkowska – historia
Originalmente, el monumento formaba parte de un viaducto de carretera de la década de 1920 que discurría sobre las vías de la línea ferroviaria de circunvalación. La estructura fue volada durante la Segunda Guerra Mundial, y todo lo que queda hoy de la antigua estructura es un fragmento de la balaustrada decorativa. En 2009, durante la construcción de la nueva estructura del viaducto, se desmontaron los ocho vanos de acero y hierro fundido. En aquel momento se decidió conservarlos y trasladarlos a otro lugar cercano al emplazamiento original. Finalmente, se colocaron en la isla que separa los carriles de la calle Powązkowska en el cruce con la calle Duchnicka. Incluso antes de la primera instalación, la balaustrada se sometió a los trabajos de restauración necesarios, incluida la eliminación de la corrosión y la reconstrucción de los elementos que faltaban. Algunos de los vanos se reconstruyeron con su forma original y los extremos se hicieron semejantes a los fragmentos que faltaban. El conjunto se apoyó en nuevos postes de hormigón armado, fabricados según el patrón histórico.
Alcance de los trabajos realizados
La fase final de conservación abarcó toda la balaustrada. Se limpiaron los vanos, se eliminaron las capas secundarias de pintura y la corrosión. Se protegió la superficie, se restauraron los elementos dañados y se pintó el conjunto en el color histórico original. Los colores anteriores no eran compatibles con el original. También se reconstruyeron todos los postes de hormigón, siguiendo el patrón del material de archivo. Los trabajos de conservación, así como la supervisión de la tarea, corrieron a cargo de especialistas de la oficina del Conservador de Monumentos de la capital.
Fuente: Oficina del Conservador de Monumentos de laCapital
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