Un columbario rodeado de vegetación. Se ha construido en Praga un cementerio de estilo minimalista

En el cementerio del barrio de Hostivař, en Praga, se ha construido un nuevo columbario diseñado por el estudio Bakyta Architekti & Fertyk Architekti. El edificio arroja una luz completamente diferente sobre la arquitectura de los lugares de enterramiento. Los diseñadores han creado aquí una composición ascética de hormigón con un prado para urnas, un espacio para la contemplación y la oración, y senderos que imitan el trazado antiguo de los caminos.

El columbario en Hostivař, Praga

La parte principal del proyecto es el columbario, es decir, una construcción funeraria que cumple la función de panteón colectivo, destinada exclusivamente al almacenamiento de las cenizas de los difuntos. Aquí ha adoptado la forma de una disposición simple y ortogonal. Cuatro muros macizos de hormigón monolítico delimitan los límites del terreno, envolviendo el prado destinado al entierro. Todas las superficies del interior del edificio se sometieron a un proceso de arenado, gracias al cual el material bruto adquirió suavidad y una textura más agradable, casi mate. Los arquitectos limitaron deliberadamente el número de recursos expresivos. El hormigón, la vegetación y la luz bastaron para crear una atmósfera de tranquilidad, que aísla a los visitantes del ruido urbano y de otros estímulos fortuitos.

La pradera misma tiene la forma de una hondonada sutilmente modelada en el terreno. Su perfil evoca la imagen arquetípica de una tumba, pero sin la literalidad propia de los cementerios tradicionales. En esta parte de la necrópolis pueden descansar unas 960 personas, y el lugar de enterramiento tiene un carácter renovable. Sobre el conjunto se eleva un solitario ciruelo que crece libremente en medio de la pradera. El árbol se dejó como un acento natural, abierto a múltiples interpretaciones religiosas y seculares.

Las urnas y el prado de la contemplación

En las paredes del columbario se han colocado urnas cilíndricas fabricadas en duraluminio. Su forma se ha adaptado a los huecos perforados en el hormigón. Cada urna cuenta con una tapa hermética con una placa identificativa que mantiene un diseño gráfico uniforme. En total, las paredes albergan 1050 urnas. El ritmo repetitivo de los nichos redondos confiere a las superficies de hormigón un carácter ligeramente abstracto, que cambia según el ángulo de incidencia de la luz.A lo largo de todo el perímetro de las paredes se ha trazado una amplia pasarela con un zócalo de hormigón para velas. Este sencillo detalle ayuda a crear un ritual íntimo de recuerdo. Los arquitectos ubicaron las entradas al columbario donde antes se encontraba un sendero de tierra que atravesaba el terreno del cementerio. La antigua ruta, pisada y surcada por miles de pies, no desapareció tras la realización de la obra. Todavía se puede pasar por ahí como atajo hacia la parada de autobús, pasear con el perro o detenerse un momento para reflexionar. Esto hace que la necrópolis funcione tanto como un espacio de la vida cotidiana de la ciudad como un lugar de recogimiento, sin gestos ostentosos ni formas arquitectónicas innecesarias.

proyecto: Bakyta Architekti & Fertyk Architekti
equipo: Ing. Arq. Róbert Bakyta, Ing. Arq. Ivan Boroš, Ing. Arq. Matúš Grega Jakub, Ing. Arq. Peter Janeček, Ing. Arq. Stanislav Krčmárik, Ing. Ľubica Lašáková, Ing. Arq. Lukáš Radošovský
construcción: 2023-2025
fotografías: Matej Hakár

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