Casi cada mes, las estrellas mundiales de la arquitectura anuncian un nuevo rascacielos superalto en Dubái. Sin embargo, el estudio holandés MVRDV no ha apostado por la altura, sino por un elemento que llama la atención. El rascacielos Inaura, de 210 m de altura, contará con una estructura que recuerda a una enorme perla, desde la que se podrán admirar las vistas del Burj Khalifa.
La fiebre de los rascacielos
En Dubái lleva mucho tiempo habiendo fiebre por los rascacielos. Hace algún tiempo se podía leer sobre las terrazas colgantes de un lujoso complejo turístico, el puente aéreo más largo del mundo y rascacielos de marcas como Mercedes-Benz o Bugatti. Esta vez, el estudio MVRDV, conocido por sus proyectos creativos y fotogénicos, ha decidido debutar en la «Ciudad del Oro» con un edificio que llamará la atención de todos los transeúntes.
El rascacielos Inaura se alzará sobre un zócalo recortado, que luego se ensanchará hasta formar una estructura cuadrada en la parte superior. Curiosamente, se puede observar un saliente similar en la emblemática Rainier Tower de Seattle. El vestíbulo de cuatro pisos del edificio albergará restaurantes y un gimnasio, y en la parte superior del zócalo habrá un spa con piscina. Las plantas superiores se destinarán a habitaciones de hotel y apartamentos de lujo.
Inaura se caracteriza por sus distintivas franjas horizontales dibujadas por largos balcones blancos. A su vez, las líneas verticales rodean el edificio con finas franjas. Curiosamente, esta disposición en franjas de los balcones permite una mejor protección contra el sol abrasador del desierto. Cabe añadir que los ángulos redondeados del edificio le dan un aspecto moderno y aerodinámico.

La perla de la corona
Por supuesto, el elemento más importante del edificio es la perla, o más bien la logia en las alturas que ofrece vistas al Burj Khalifa. Esta perla en la corona del rascacielos es, como su nombre indica, la zona VIP del hotel y el bar. La estructura ovalada tiene como objetivo iluminar el edificio y llamar la atención de los transeúntes. Como se puede adivinar, Inaura no pretende competir con su entorno en términos de altura, sino impresionar con su diseño inusual.
El promotor Arada presume de la certificación LEED Gold, es decir, un nivel alto, aunque no el más alto, de certificación ecológica del edificio. Por parte del estudio MVRDV aún no hay información sobre la fecha prevista para la finalización de la construcción, pero en Internet se baraja la fecha de 2030.
Fuente de la visualización: MVRDV
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