En Mokotów se ha creado un departamento que demuestra cómo un diseño consciente puede combinar la disciplina modernista con la suavidad de los materiales naturales. Katarzyna Millo y Sylwia Kowalczyk‑Gajda crearon para un joven inversionista un espacio de 60 m² que funciona como un refugio contemporáneo: ergonómico, expresivo y, al mismo tiempo, libre de esquemas repetitivos. Es un interior en el que cada elemento ha sido perfeccionado con la precisión propia de la artesanía, y el arte original le da al conjunto un carácter único.
El eje compositivo principal de la zona de estar es la combinación de un burdeos intenso con un acento cobalto. Las diseñadoras construyeron esta paleta basándose en un contraste deliberado, que ordena el espacio y le da expresividad. La pared sobre la encimera de la cocina se ha revestido con azulejos verticales de tamaño pequeño, creando un fondo estructural para los muebles claros empotrados. A esta base tranquila se le han incorporado líneas de color cobalto incrustadas en los frentes de chapa de roble, así como estantes colgantes en el mismo tono. La disposición geométrica de los gabinetes ha ganado ligereza gracias a las esquinas redondeadas, que suavizan la forma y resaltan las inspiraciones modernistas.
La identidad del interior
El piso de la cocina y el vestíbulo es un homenaje a los clásicos del diseño. Allí se utilizaron las icónicas baldosas «gorseciki», que forman un patrón preciso de dos colores. Su textura fina se funde suavemente con el elegante piso de parqué en espiga, marcando una división funcional natural del departamento. El inversionista prestó especial atención a la calidad de los acabados: tiradores minimalistas en los muebles, encimeras de cuarcita con superficie esculpida y texturas cuidadosamente seleccionadas. Por las noches, las lámparas colgantes con pantallas de vidrio teñido filtran la luz, creando sombras plásticas sobre las superficies de madera de los muebles.

Arte de autor
El interior se complementa con la presencia de arte original. En las paredes se exhiben grabados de la dueña del estudio de diseño, así como obras de un fabricante polaco de muebles, que encajan a la perfección con la paleta de colores del departamento. Gracias a ellas, la sala de estar ha adquirido un carácter personal, similar al de una galería de arte. La iluminación multizona y el juego de luces y sombras que se cuela a través de las persianas de madera resaltan la tridimensionalidad del espacio, acentuando tanto la arquitectura del interior como los detalles sutiles.

Un interior para un usuario activo
El proyecto de Millo y Kowalczyk-Gajdy es un ejemplo de cómo 60 m² pueden convertirse en un espacio de gran funcionalidad y estética refinada. El departamento en Mokotów fue diseñado pensando en una persona joven y activa que necesitaba una distribución ergonómica y un oasis inspirador. Se trata de un proyecto basado en la autenticidad de los materiales, el uso consciente del color y una atención al detalle sin concesiones: moderno, armonioso y totalmente original.
diseño: Katarzyna Millo, Sylwia Kowalczyk-Gajda
fotografías: Mateusz Kowalik
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